Reflexiones después de un año de Proyecto 333

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enero 19, 2015
minim Ya hace algún tiempo que decidí simplificar mi vida y ahora ha hecho un año que empecé a participar en el Proyecto 333: vivir 3 meses con 33 prendas. Lo que comenzó como un experimento se ha convertido para mí en todo un estilo de vida. Ya no concibo el tener el armario lleno de ropa.

La sensación de orden

Seguir el Proyecto 333 durante este año me ha permitido sentir que esta parte de mi vida, la de mi ropa, tiene un orden, con una estructura y unas reglas. Muchas veces organizamos otros aspectos de la vida, como trabajo, proyectos, viajes, actividades… Sin embargo hay otros en los que no tenemos organización y llevamos al azar. Esto me pasaba a mí con la ropa. No había reglas. Compraba la ropa que me hacía falta (o no) y no quitaba la que ya nunca me ponía. Mi armario es grande, así que ni siquiera sacaba de él la ropa de otras temporadas. Ahora tengo una reglas que cumplir: unos días en los que cambiar de temporada, un máximo de prendas que tener, etc. Esto me produce una satisfactoria sensación de orden en mi forma de vestir y organizar mi ropa.

El ahorro (de tiempo y dinero)

Tener el armario con sólo 33 prendas me supone un ahorro de tiempo importante. Abres el armario, le echas un vistazo rápido y enseguida sabes lo que te vas a poner, porque no hay muchas opciones. Puedes estar lista en 10 minutos para ir a cualquier sitio. Además, al tener menos ropa, ahorras tiempo en lavar, tender, planchar, doblar, ordenar… Por otro lado, desde que estoy en el Proyecto 333 compro menos ropa. De vez en cuando tengo que renovar algo, pero suelo usar la regla de entra uno, sale uno. Así que eso supone un ahorro de dinero, además del que supone lavar menos ropa.

La comodidad

Cuando tienes que elegir sólo 33 prendas terminas eligiendo aquellas con las que te sientes más cómoda. La comodidad es importante a la hora de vestir, al menos para mí. Si tengo que elegir entre unos zapatos cómodos o unos de tacón de aguja, lo tengo muy claro. Voy a pasar mucho tiempo con ellos puestos, porque hay pocas alternativas. Lo mismo me pasa con otro tipo de prendas. Así que he desechado aquella ropa con la que no me sentía cómoda.

Calidad y sostenibilidad

Las 33 prendas que eliges para tu temporada tendrán una vida dura: serán lavadas muchas veces y usadas más de lo normal. Es por eso que, a lo largo de este año que he estado con el Proyecto 333, he empezado a valorar más la calidad de las prendas. Ahora, que sólo me compro una o dos prendas al año, reflexiono mucho antes de comprármelas. Me hago preguntas como: ¿Realmente lo necesito?  ¿Aguantará toda la temporada? ¿Quién lo ha fabricado? ¿Se ha hecho daño al medio ambiente en su fabricación? ¿Los trabajadores ha sido bien tratados? Todo esto es importante ahora para mí.

Reinventarme a mí misma

Estar en este proyecto me ha hecho reflexionar sobre qué prendas me sientan bien, qué cortes, qué colores… Ha sido todo un descubrimiento y ahora me conozco mejor y sé que es lo que necesito y me gustaría tener. Por otro lado, en el cambio de temporada encuentro la oportunidad de reinventarme a mí misma: ¿Cómo quiero mostrarme a los demás estos próximos 3 meses?

Mis listas de este año pasado

Éstas fueron mis listas de este año 2014: — Foto por Iván Ariza

One Response

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